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  • Así, hermanos en la ferocidad

    Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.

    El sábado empecé, para su deleite y el mío, una entrada bella como un tigre y larga como el sueño del muerto. ¿Y qué ocurrió? Que tuve que interrumpirla porque me reclamaba una ensalada de brotes y semillas (¿y no es bello, les pregunto, comer brotes, comer semillas?) y también un grupo de amigos. Tres amigos. Pasó el momento de oro, lo que mi jefe suele llamar tener la mano caliente, y ya no volvió. Y ahí está la entrada, con sus fotos y todo, esperando a que sea otra vez sábado y tenga yo otra vez la mano caliente. Qué le vamos a hacer.

    Están siendo días muy largos y muy intensos, por eso que les contaba del trabajo nuevo. En un momento estoy investigando algo llamado el síndrome del bebé feliz (que suena bien, pero no, porque es algo terrible y no hace felices a los bebés ni a sus padres), y de repente me encuentro poniéndole los puntos, las comas y las tildes en su sitio a un texto de setenta páginas. Y al minuto siguiente estoy buscando la mejor manera de que dos personajes a los que aún estoy conociendo se digan qué hermoso es el mundo porque te contiene. Y todo eso, como les digo, es largo y es intenso y a veces me agota un poquito. En general, me hace bastante feliz, para qué voy a mentirles.

    En fin, que son días buenos para mí, pero malos para el Lector Constante, que languidece sin ser actualizado. Y a mí me gusta actualizar, contarles cuánto de bueno hay por ahí para leer, cómo hay que tomarse las acotaciones en las obras de teatro o qué frase perfecta y redonda he encontrado por casualidad en un libro que, en cualquier otro sentido, es una mierda de dimensiones aterradoras.

    Así que esta noche, justo antes de salir a la calle a descomprimir de este día tan, tan largo, voy a dejarles una entrada breve y sencilla. Voy a decirles, aquí y ahora, que deben leer poesía. No toda y no una cualquiera, naturalmente. Tres consejos básicos para leerla y un par de ejemplos, si les parece bien. Otro día, más consejos y más ejemplos:

    1) Busque la poesía por ahí

    Por todas partes. ¿Le gusta la canción que su madre le cantaba a su hermanito para dormirlo? Pues ya es poesía, hombre. ¿No ve que rima? Ya tiene una. ¿Le llama la atención lo que dice la seductora voz del anuncio de coches? Me juego los hijos a que es algo que dijo Rudyard Kipling, entre taza y taza de té darjeeling. ¿Y qué es eso tan, pero tan guapo que le dice el actor a la actriz en el momento más llorón de la película? Pues un pedazo de poema de e. e. cummings, claro que sí. No rima, pero eh, paquete de kleenex al canto.

    2) Entender la poesía está sobrevalorado

    Y esto es para los Lectores Constantes Muy Reacios a leerla. “Es que no la entiendo”. Pero vamos a ver, alma de cántaro, ¿no habla usted su propio idioma? Seguro que sí. Lea despacito, separe cada verso con calma, busque el sujeto y el predicado o cómprese una edición anotada si se trata de, yo qué sé, Góngora, que escribía para que no le entendiera ni la madre que lo parió. Y, a pesar de eso, se le entiende. Con tiempo y paciencia, pero se le entiende.

    ¿Que usted lo intenta y lo intenta y no entiende ni jota? Pues tampoco pasa nada. ¿O nunca ha cantado a grito pelado una canción en guachi-guachi? Ah, claro, pero porque lo que le gustaba era la música. Pues la poesía, valga la cursilada, tiene su propia música. Tiene ritmo, tiene fuerza, tiene palabras poderosas. No necesita usted entenderlas todas, basta con que le suenen bien al oído. Como la canción que escuchaba usted cuando no sabía ni papa de inglés, y sólo captaba un forever and ever, un I love you o un kiss me, my darling. Igualito.

    3) No hace falta que rime, de verdad que no

    Y dirán ustedes: “muchas gracias, tía lista, ya me puedo ir feliz a la cama”. Qué público difícil, carape. Quiero decir que el Lector Constante puede y debe desconfiar del poema rimado. La rima es buena y bella, aquí somos grandes admiradores de la rima, todo lo que rima es verdadero. Hacer rimas es jugar, es cantar, y no tiene nada de malo, claro que no, pero nunca, nunca debería ser el único objetivo. Porque entonces bastaría con tener un diccionario de rimas y un oído entrenado, y ya sería uno un poeta laureado y consagrado.

    Addenda: Si el poema rima en su idioma original, vaya y pase. Si la traducción rima, escapen de ella como de la peste negra. La poesía es extremadamente difícil de traducir y son muy escasas las ocasiones en las que el traductor consigue respetar el sentido, respetar la belleza y respetar la rima. Si quieren leer a Rimbaud, aprendan un poquito de francés, que no cuesta tanto. Si quieren leer a Li Po, ya lo tienen más difícil. Qué le vamos a hacer. El Espíritu Santo no nos ha dado el don de lenguas. Habrá que leerlo traducido y confiar en el buen hacer del traductor.

    Dicho lo cual, Amigos, les dejo con el prometido ejemplo. No rima, está en cristiano, es sencillita y no pasa nada si no la entienden. Suena bien, evoca una imagen poderosa y bella. Con eso habría que tener suficiente. Ahí va:

    ***

    Ángel y búho, en secreto concierto,

    volaban juntos, cazaban juntos

    ratones y lemures al anochecer.

    Solos, en el sombrío escalón de poniente.

    Así, hermanos en la ferocidad.

    ***

    Lo escribió Blanca Andreu, y yo lo leí editado por Hiperión, en una antología llamada De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall. Hay una página web de la autora donde pueden entrar a leer otras cosillas, si ésta les ha gustado.

    www.blancaandreu.net

    La foto de la dama es un poco… inquietante, pero ya tiene mejor aspecto que Espido Freire, por ejemplo.

    Y ahora, una traducida. La original (que pueden leer bajo la traducción) la escribió e. e. cummings y la cito según la antología poética que publicó Hiperión y que se llama Buffalo Bill ha muerto. La traduce José Casas. Respeto en ambas versiones la original grafía del autor, que a los Amigos Lectores Novatos igual les hace un poco de daño a la retina. Los conocedores del caballero cummings no tienen de qué sorprenderse. Lean, Amigos. También hay que leer traducidas, claro que sí.

    ***

    SONETOS-ACTUALIDADES

    ha sido quizá para sentir herir

    al plateado pez de su desnudez

    con sus aletas intensamente deliciosas, que mi

    juventud ha viajado hacia ella durante estos años

    o para encadenar la tímida imagen

    de su alma a mi alma por lo que

    he atravesado pequeños países hasta el sí

    de su juventud.

    Y si alguien escucha

    lo que digo -compadecedle:

    porque he viajado completamente solo

    a través del bosque de lo maravilloso,

    y porque mis pies han conocido sin duda

    los caminos tortuosos y plácidos,

    y porque ella es hermosa

    ***
    SONNETS-ACTUALITIES

    perhaps it is to feel strike

    the silver fish of her nakedness

    with fins sharply pleasant, my

    youth has travelled toward her these years

    or to snare the timid like

    of her mind to my mind that i

    am come by little countries to the yes

    of her youth.

    And if somebody hears

    what i say -let him be pitiful:

    because i’ve travelled all alone

    through the forest of wonderful,

    and that my feet have surely known

    the furious ways and the peaceful,

    and because she is beautiful

    ***

    Si la han entendido y les ha gustado, perfecto. Si no han pillado gran cosa pero, eh, no suena mal, perfecto también. Y si les ha parecido todo repugnante, venga, tampoco pasa nada. Otro día será. No será pronto, porque tengo en la recámara la entrada frustrada del sábado, que quiero terminar de una maldita vez, y porque aún tengo pendiente otra a medias, que también me apetece sobremanera traerles. La de las maldiciones griegas que prometí ya ni me acuerdo cuándo. Que tengo menos palabra que una estatua yacente.

    Ahora, con la descompresión perfectamente conseguida, a dormir. O algo parecido porque (atentos los interesados) el ingrato objeto de mis desvelos no puede, ahora mismo, ser más ingrato ni desvelarme más. Bueno, seamos justos: tan ingrato no es. Pero me desvela como si lo fuera. Sí, así seguimos. Y lo que te rondaré, morena.

    Tengan cuidado ahí fuera, donde está al caer la primavera.

    (Era por rimar. La primavera todavía va a tardar)

    15 Comments

    1. saga
      Escrito el día 30 enero 2008 a las 12:18 pm | Permalink

      Venga, te dejo ke para mi cumple me regales un libro de poesía. Ke hace mucho ke no me cae uno. Ke Sylvia Plath ya me agota. Ke no he leído a Cummings más ke por encima de tu hombro. Ke tanta dosis de perspectiva antropológica me va a acabar con la ilógica, ke es la ke manda. Razonar está sobrevalorado.
      Nos vamos a Amsterdam o ké? Me abuuuurrooo.
      Smuaks!

    2. Doctor Sobako de Mali
      Escrito el día 30 enero 2008 a las 2:18 pm | Permalink

      Estimada señorita, llevo dos meses acercándome con cierta asiduidad a sus escritos y no dejo de admirarme y seguir sus siempre acertados (y acerados) consejos ¡Enhorabuena!
      Respecto a esta entrada me he fijado que en su alimentación sigue los consejos de Don Ramón, que al ser inquerido sobre cual era la mejor cualidad de un buen escritor respondió “tener poco apetito”
      Le dejo otro par de perlas de Don Ramón
      “Tiene que haber en el Más Allá tormentos graves para los malos novelistas”
      “Es ésta una humanidad que se las pasa esperando que el domingo no llueva”
      Una más “El sexo es una escritura muy cruzada”

    3. lady B
      Escrito el día 30 enero 2008 a las 7:55 pm | Permalink

      Hola. Me pasó un amigo la dirección de este blog. De lo poco que he leído por ahora, me gusta tanto el estilo como las recomendaciones. Seguiré pasando por aquí. ;)

      En cuanto a la poesía pienso básicamente lo mismo (y lo aplico al arte en general) algo puede ser precioso y deleitarte estéticamente sin entenderlo. Si además lo comprendes, pues mira, una dimensión más desde la que disfrutarlo. En cuanto a la rima, reconozco que tiene su peligro, jejjeje Uno de mis poetas favoritos es Neruda, que no suele rimar precisamente.

    4. Escrito el día 30 enero 2008 a las 11:06 pm | Permalink

      Poesía! Diga usted que sí, señorita, que la poesía mueve el mundo. O el mío al menos.

      Me ha gustado la nota que dice que si rima en la traducción, hay que huir de ella. Qué cierto. No se lean los sonetos de Shakespeare traducidos, no merece la pena. Eso ni es traducción, ni es adaptación, ni es nada.

      En vista de que ya has mencionado a cummings (silence is blood whose flesh is singing), yo recomiendo Michael Ondaatje con “The Cinammon Peeler” y a Mervyn Peake. Que si ya hace poesía cuando escribe en prosa, imagínense cuando lo hace aposta.

      Un pequeño poema de Margaret Atwood, complicado de traducir pero bello igualmente.

      You fit into me
      Like a hook into an eye

      A fish hook
      An open eye

      Saludos, cara. Nos vemos pronto, espero.

      Mua.

    5. Escrito el día 31 enero 2008 a las 1:50 am | Permalink

      A Góngora no hace falta entenderle, es pura experiencia estética. Aunque como bien dice, podría entenderse a poco que uno lee algo de sus letrillas y romances. Los versos de Góngora son buena orina y buen color.

      Y como diría Celaya:

      poesía necesaria,
      como el pan de cada día,
      como el aire que exigimos trece veces por minuto,
      para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

      En fin, usted trabaje, trabaje mucho, que yo estaré atento al teletexto.

    6. ufffff
      Escrito el día 31 enero 2008 a las 11:08 am | Permalink

      Me impresiona cuando alguien puede traducir a palabras algo que viví y nunca pude soñar expresarlo.
      Como Claudio Rodríguez, creo,
      un saludo

    7. Escrito el día 1 febrero 2008 a las 11:59 am | Permalink

      ohg! que bellísima entrada!! como hácía tiempo, eh?!
      me sumo a la arenga; leamos poesia!!
      por otro lado, me interesa también lo del “síndrome del bebé feliz”, escribirás por fi por fi?? suena a algo antropológicamente interesante.

      en fin, en 5 horas estaré volando a Roma, la Bella… a ver si encuentro algo que te saque de tus ensimismamientos ingratos…

    8. Escrito el día 4 febrero 2008 a las 12:06 pm | Permalink

      Yo, lo confieso no leía poesía hasta hace cosa de un par de años, bueno leí mucha durante un tiempo, la deje, y he vuelto a ella con la fuerza de los conversos, te dejo un poema muy cortito de Ana Pérez Cañamares, poeta que me entusiasma.

      Ortodoncia

      A través de la alambrada
      de mi boca
      tus besos tienen el sabor
      de la libertad.

      Es el que da nombre al libro, La alambrada de mi boca.

      Un beso, Miriam G.

    9. inklink
      Escrito el día 5 febrero 2008 a las 2:48 pm | Permalink

      Estimado Lector Constante,

      quiero compartir el mosqueo personal que tengo con el asunto y en concreto con el lector de poesía.

      Alguna vez he leido algun poema. Supongo que podría llegar a comprender a los lectores de novela rosa o a los lectores de pagina de sucesos o incluso a los lectores de anuncio por palabras, pero no comprendo al lector de poesía. Y pienso en el más atento y comprensivo de los lectores cuando lee los buenos del asunto. Ejem. Veo algo siniestro en eso.

      Me ha gustado la entrada, felicidades por la página, lo estás haciendo bien y blablabla,

      inklink

    10. Escrito el día 5 febrero 2008 a las 3:41 pm | Permalink

      estimada señorita, tengo una manera: qué hermoso es el mundo porque la contiene. qué fácil era, no?

    11. Escrito el día 16 febrero 2008 a las 6:13 pm | Permalink

      Respuestas, respuestas para todos.

      Saga: buscaré algo bonito, pero no prometo nada. Es complicado acertar con la poesía para regalar. La tentación de ir a los valores seguros (un queso, mermelada de naranja amarga) es TERRIBLE.

      De Mali: bienvenido y muchas gracias por sus amables comentarios y por las citas.

      Lady B: bienvenida también. Aquí y al club de los que nos pasmamos con lo que entendemos, pero más todavía con lo que no entendemos.

      Kaunaz: breve y bello poema el que nos trae. ¡Gracias!

      Gustavo Rico: ya le avisaré en privado cuando esté disponible el trabajo que hago ahora. Anteayer vi unas imágenes y no me disgustaron. A ver si le gustan a usted también.

      Uffff: gracias por venir. Y por dar otro autor para la lista que van elaborando ustedes solitos, los Lectores Constantes.

      Anne Leibovitz: el síndrome del bebé feliz es una cosa muy fea, ya se lo advierto. Pero si quiere, se la cuento al detalle cuando volvamos a vernos, que espero que sea pronto.

      Miriam G: gracias por su presencia. Amigos Lectores, anoten. Otra autora para la lista. Qué fácil va a ser este año escribir la carta a los Reyes, ¿verdad?

      Inklink: gracias por su opinión. El gran Li Po y el eximio Paco Tomate le acompañen siempre.

      Antonia: al final, parece que los personajes no se dicen nada tan obvio. El subtexto y esas cosas, ya usted sabe. Pero gracias por la sugerencia.

    12. Blanca Andreu
      Escrito el día 29 febrero 2008 a las 7:31 pm | Permalink

      Gracias por anotar ese poema mío en tu blog.

      Por la egolatría que a veces me empuja a buscarme por saber qué se dice de mí, te he descubierto, y me ha gustado lo que he leído en tu blog. Me parece que eres kipliniana como yo. Te dejo aquí una lista constante de mis “hijos” editoriales ( libros de narrativa que han sido publicados gracias a mi recomendación en las “Ediciones del viento”)

      1) “El país de las sombras largas” de Hans Ruesch

      2) “El regreso al país de las sombras largas”, de Hans Ruesch

      3) “Kim” de Rudyard Kipling ( una nueva traducción con notas, y con un prólogo de diez páginas que me llevó más de seis meses escribir)

      4 ) “Mister Johnson” de Joyce Cary

      5) “Las praderas del cielo” de John Steinbeck ( éste además es muy barato)

      6) “Las aventuras de Stalky”, de Lionel Dunsterville ( Memorias militares del protagonista del maravilloso libro de Kipling “Stalky and Company)

      7)”Qué bello era Suleikem”, de Sigfried Lenz ( este no sé si ha salido ya al mercado o si está al caer)

      Todos ellos son joyas, salvo las aventuras de Stalky, que es sólo para gourmets del kiplinismo andante.

      Gracias de nuevo por transcribir mi poema.

    13. Escrito el día 1 marzo 2008 a las 2:12 pm | Permalink

      Gracias a usted, es un poema muy bello. Y gracias también por la lista de recomendaciones. Steinbeck es siempre necesario, claro que sí, y también Kipling, aunque depende mucho de la traducción. Mi abuela, la Abuela Constante, tenía unas obras completas, creo que editadas por Aguilar, y la traducción las hacía densas como gota de mercurio. Los Amigos Lectores Constantes que estén criando Lectores Pequeñitos harán bien en echar un largo vistazo a la edición que quieran comprar a sus criaturas, y cerciorarse de que se entiende bien.
      Anoto el resto de las recomendaciones. Ruesch, Cary, Dunsterville y Lenz. Y si algún Amigo Lector ha pasado ya por ahí y quiere radiarnos la jugada, somos todo oídos.

      Tenga cuidado ahí fuera, donde aúlla el Pueblo Libre.

    14. Blanca Andreu
      Escrito el día 1 marzo 2008 a las 9:54 pm | Permalink

      El de Steinbeck es un libro muy poco conocido, una “obra menor” pero de un encanto irresistible.

      Las dos novelas de Hans Ruesch son muy conocidas en el mundo entero, salvo aquí. En Argentina, incluso, ha llegado a ser lectura recomendada en los institutos. El autor es un tipo muy interesante: primero fue piloto de Fórmula 1, luego pasó algún tiempo en Groenlandia y escribió esas dos maravillas, vendió alrededor de tres millones de libros, y con el dinero que le produjeron, abandonó la literatura para dedicarse a la lucha contra la vivisección. En la actualidad, nonagenario, continúa dirigiendo su fundación anti-vivisección en Suiza.
      Son novelas que-según mis sondeos-gustan a todo el mundo y se leen en un vuelo.

      De Joyce Cary existen otras novelas que a mí se me caen de las manos, pero “Mister Johnson”, su única, que yo sepa, novela colonial es una genialidad. Hay que leerla saltándose el prólogo de William Boyd, que destripa sin piedad el sorprendente final. Parece mentira que un escritor haga eso y se quede tan ancho.Por cierto, el editor, hasta que no llegó a la mitad de la novela, la consideró una estupidez.

      El libro de Dunsterville- un libro de memorias militares- es sólo para enamorados de Kipling que hayan disfrutado a muerte con “Stalky and Company”y que tengan curiosidad por saber qué fue de ese pequeño genio de las estratagemas que fue Stalky. No se trata de “un gran libro”, ya que su autor, muy humildemente, no relata cosas que anduvo haciendo por ahí y que le sirvieron a R. K. para inspirar alguno de sus mejores cuentos militares.
      A mí me habría gustado que se hubiera editado con otro de Beresford titulado “Días de infancia con Kipling”, pero no fue posible encontrarlo.

      El de Lenz es tronchante, y encantador, y no tiene nada que ver con el resto de su obra.

      Tienes razón- y perdona que te tutee, no sé si te parece mal- en lo que dices de las traducciones. No hay más que leer el arranque de “El Corán” de Cansinos Asens y compararlo con el de Julio Cortés, o el tremendo Shakespeare de García Calvo, que arremete contra los “Sonetos” de un modo que mete miedo.

      Gracias de nuevo.

    15. Escrito el día 9 enero 2009 a las 4:56 am | Permalink

      Me ha gustado esta entrada. Te dejo una poesía de José María Fonollosa, poeta bartleby y secreto, más conocido por el disco que sacó Albert Pla musicando sus poemas que por sus propias obras. El hombre no es el Bardo de Stratford-on-Avon, vale, pero yo lo recomiendo, con todo. Esto es su último poema, que dejó en su escritorio antes de morir, junto a un esbozo de testamento, en octubre del 91.

      La composición de los versos es mía y un poco al buen tuntún porque lo estoy escribiendo de memoria. En todo caso se lee bien del tirón sin hacer más caso de los “versos”.

      No a la transmigración en otra especie
      No a que me absorba cualquier divinidad
      No a postvida, ni en cielo ni en infierno,
      ni aun siendo el paraíso reservado a islamitas
      con beldades que un libro promete siempre vírgenes
      Porque esos son los juegos para ingenuos
      en los que mi agnosticismo nunca apuesta
      Mi envite es al no ser, a lo seguro
      Rechaza otro existir
      Tras consumida mi ración de este guiso indigerible
      otra vez no. Una vez ya es demasiado

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